Más de 30 adultos mayores han sido resguardados y devueltos a sus hogares por policías preventivos.
Culiacán, Sinaloa | El trabajo del policía municipal va mucho más allá de las detenciones por faltas administrativas, de mantener el orden o de la presencia en las calles. Implica vocación, sensibilidad y humanidad; llevar el servicio en el corazón, tatuado con tinta azul en el pecho, como una arteria que conecta al policía con su uniforme y con la ciudadanía.
Esa vocación se refleja, de manera constante, en la atención a personas adultas mayores que se encuentran solas, desorientadas o en situación de vulnerabilidad en la vía pública.
“Pues decirles a los adultos mayores que no son invisibles, que nosotros como policías los vemos”, expresó Teresita de Jesús Pérez Ayala, comandante de la Célula de Reacción Inmediata para Prevenir y Atender la Violencia de Género (CRIPAVIG), al referirse a una de las tareas más humanas que realiza su equipo.
Tan solo durante el año 2025, tras la atención de 19 reportes por extravío y tres por omisión de cuidados, un total de 22 adultos mayores fueron localizados en la vía pública, resguardados y atendidos por personal de CRIPAVIG. En lo que va de este primer mes de 2026, la cifra asciende a nueve personas más en la misma situación. Además, durante el año pasado 14 adultos mayores fueron entregados a sus familiares, y en este 2026 ya suman cinco entregas.
De enero de 2025 a enero de 2026, se contabilizan 31 casos atendidos, así lo informó la comandante Pérez Ayala.
“Son 31 casos hasta ahorita, donde hemos tenido éxito para localizar familias o bien, no siempre es familia; en algunas ocasiones es cualquier red de apoyo que sea viable para ellos, que se quieran hacer cargo de ellos, se responsabilizan. No es nada más írselos a dejar ahí, tenemos una relación con estas personas cuidadoras, en qué necesitan, en qué podemos apoyarles.”
Indicó que, junto a su equipo y también a título personal, realizan acciones solidarias como la entrega de despensas a asilos e instituciones de bajos recursos, en apoyo a los sectores más vulnerables.
La mayoría de estas atenciones han llegado a buen puerto. En muchos casos, el extravío se debió a descuidos momentáneos por parte de las familias, o bien, a enfermedades que padecen los adultos mayores y que les provocan olvidar datos básicos como su nombre, edad o domicilio; en algunos casos, incluso a quienes los aman. Aun así, fue posible localizar a familiares y realizar la entrega correspondiente.
No obstante, no todos corren con la misma suerte. Algunos adultos mayores permanecen en espera de a quienes un día les dieron la vida. Afortunadamente, existe una red de atención integrada por instituciones como el Sistema DIF y casas de asistencia, entre ellas El Buen Samaritano, que brindan resguardo y atención mientras continúa la búsqueda de familiares o redes de apoyo.
Tal es el caso del señor Jesús Guerrero Ramos, de aproximadamente 80 años de edad, quien fue localizado en la central camionera. El reporte señala que tenía todo el día sentado, esperando. Refiere ser originario de Tepic y haber llegado a Culiacán en busca de trabajo y un mejor futuro para sus hijos, a quienes hasta el día de hoy sigue esperando. Actualmente recibe atención y alimento gracias a voluntarios e instituciones, apoyo que sin duda cambiaría por volver a ver a su familia.
El caso de don Jesús es un ejemplo claro de la atención y el cuidado que deben brindarse a los adultos mayores, señaló Pérez Ayala, quien subrayó la importancia de que cuenten con una tarjeta de identificación con datos de contacto.
“Hay recomendaciones que se les da como, por ejemplo, que siempre traigan una tarjeta donde tengan algunos datos donde podamos comunicarnos”, puntualizó.
Reconoció que existen situaciones de omisión de cuidados y aclaró que no se trata de un reclamo, sino de un llamado a la conciencia colectiva: cuidar de quienes nos cuidaron es un acto de amor.





