Culiacán, Sin.- El obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, expresó su postura respecto a las marchas que se han realizado en el estado en busca de paz, señalando que se trata de expresiones ciudadanas que no deberían desaparecer.
Al referirse al caso del joven Ricardo Mizael, quien fue privado de la vida el pasado 11 de febrero, el obispo indicó que se trata de una situación lamentable y consideró válido que la sociedad se manifieste en busca de paz.
“Creo que nuestras marchas no se pueden acabar son expresiones que tenemos a nuestro alcance para manifestar lo que a veces las palabras no pueden alcanzar a dar el mensaje”.
Herrera Quiñónez aclaró que la Iglesia Católica no puede promover ni organizar este tipo de movilizaciones, sin embargo, manifestó que ve positivo que se realicen como expresión social.
Añadió que desde la Iglesia se llevan a cabo misas y eventos en los que se ora y se pide por la paz en la entidad.
“Siempre surgen comentarios que se gana a la iglesia con estar orando por la paz, que ganamos con pedirle a dios por la paz, sí la paz es la que tenemos que hacer nosotros, sí es cierto, la tenemos que construir, pero la paz es un don y ese don viene de Dios”.
Finalmente, el obispo expresó su deseo de que la situación en Sinaloa mejore y se logren mayores condiciones de paz para la población.





