La alimentación también es primordial, además de controlar el uso de pantallas y celulares, ya que el sedentarismo digital resta tiempo para actividades que benefician la salud diaria.
Culiacán, Sinaloa | Para lograr que un niño con obesidad realice actividad física y adopte un estilo de vida saludable, la clave es convertir el ejercicio en un juego familiar y no en un castigo o tarea obligatoria. Por ello, el enfoque debe centrarse en la diversión y el apoyo emocional, priorizando el bienestar general, destacó Gerardo Marcelo Córdoba, especialista de la Facultad de Educación Física y Deporte, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS.
“Es importante que nos enfoquemos en los padres de familia para invitarlos a participar con sus hijos de una manera adecuada desde casa, inculcándoles el juego y la diversión; que convivan en familia en áreas específicas, ya sea en el patio o en la sala con juegos tradicionales donde ellos se sientan cómodos, y que no se vean obligados a realizar una actividad específicamente deportiva o bajo un horario rígido”.
El investigador manifestó que una estrategia exitosa para motivar a los pequeños es a través del juego, recomendó llevarlos a parques en sus horarios libres, pasear en bicicleta o nadar, en lugar de imponer rutinas estrictas.
“Esa parte ayuda a que el niño se sienta cómodo, no solo en el aspecto motriz y de habilidades, sino también en la parte cognitiva y social, porque se integra a las actividades diarias de su hogar y de su comunidad”.
La actividad física no debe limitarse al entorno escolar, sino realizarse también en el hogar. Lo recomendable es mantener a los menores en movimiento durante al menos 30 minutos al día, ya sea saltando, jugando a la pelota o usando la resbaladilla. El especialista subrayó que el acompañamiento emocional de los padres es fundamental para que el niño o la niña se sienta respaldado.
La alimentación también es primordial, se debe cuidar la moderación de los productos dañinos, sin llegar a la restricción absoluta, y priorizar el consumo de frutas, verduras y cereales integrales. Además, sugirió controlar el uso de pantallas y celulares, ya que el sedentarismo digital resta tiempo para actividades que benefician la salud diaria.





