Culiacán, Sin.- En una noche de virtuosismo y nostalgia, el reconocido guitarrista mexicano Omán Kaminsky regresó al escenario del Teatro Socorro Astol para presentar su programa titulado “Orígenes”, en el marco del XXVI Festival Internacional de Guitarra Sinaloa.
El evento, realizado con el respaldo del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC) y la Fundación Cultural de la Guitarra, A.C., destacó no solo por la excelencia técnica del intérprete, sino por el significado emocional de su retorno.
Kaminsky expresó su gratitud al volver a este recinto después de más de dos décadas de haber ganado el Concurso Internacional de Guitarra, un hito que, según sus palabras, marcó el inicio de su carrera profesional.
La velada inició con una atmósfera histórica, donde Kaminsky empleó una guitarra barroca para dar vida a piezas fundamentales del repertorio antiguo y viajar a través de la música, de la guitarra barroca a la moderna con las piezas Marionas, de Santiago de Murcia, y Canarios y Xácaras, de Gaspar Sanz.
Posteriormente, el músico hizo la transición a la guitarra moderna, demostrando una versatilidad que transitó entre la precisión académica y la sensibilidad profunda.
Uno de los puntos más altos de la noche fue la interpretación de la Primera Suite de Johann Sebastian Bach, una pieza no contemplada originalmente en el programa que sorprendió gratamente a la audiencia.
El programa incluyó obras maestras como La Catedral, de Agustín Barrios Mangoré ; Tema variado y final y Variaciones y fuga sobre la folía de España, del compositor mexicano Manuel M. Ponce y la Sonata No. 1, del contemporáneo Leo Brouwer, pieza con la que cerró formalmente el programa.
A lo largo del concierto, Kaminsky reafirmó su lugar como uno de los guitarristas más destacados de su generación. La audiencia respondió con entusiasmo y prolongados aplausos, celebrando una velada que fusionó con éxito la riqueza tímbrica de la guitarra con una ejecución técnica
impecable




