Culiacán, Sinaloa. – El ojo seco se consideraba una simple molestia pasajera, hoy en día es clasificado por especialistas como una enfermedad ocular crónica que impacta profundamente la calidad de vida, este síndrome ha dejado de ser un padecimiento exclusivo de la edad avanzada para convertirse en una de las consultas más frecuentes en las clínicas oftalmológicas modernas, impulsado principalmente por el estilo de vida digital.
Antony Tracy Meléndrez, oftalmólogo del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud, CIDOCS, apuntó que esta es una afección multifactorial que ocurre cuando las lágrimas no logran lubricar los ojos de manera adecuada.
“Principalmente, los síntomas aparecen cuando la enfermedad está un poco más avanzada; estos incluyen ardor, enrojecimiento y una sensación muy característica de tener arenilla en el ojo”.
Señaló que este problema se presenta mayormente debido al uso prolongado de pantallas y teléfonos celulares, además de otras condiciones fisiológicas que pueda presentar cada persona, como ocurre en las mujeres mayores de 50 años.
“Hay demasiados factores de riesgo, En Culiacán, por ejemplo, el ambiente es muy seco, lo que predispone a que la lágrima se evapore mucho más rápido. También es cierto que con la edad la incidencia aumenta al doble, especialmente en mujeres mayores de 50 años por los cambios hormonales. Sin embargo, algo que estamos observando es que la población joven se ve afectada de manera más temprana por el uso de celulares; normalmente parpadeamos 20 veces por minuto, pero al usar el dispositivo esto disminuye a 5, acelerando la evaporación lagrimal”.
El especialista mencionó que, una vez que se presenta este padecimiento de ojo seco, existen tratamientos para controlarlo, ya que es difícil de erradicar, lo importante es atenderlo a tiempo antes de que los síntomas se agraven y la recomendación a la población en general es acudir a revisiones periódicas al menos cada seis meses para realizar chequeos preventivos.





