Culiacán, Sinaloa. – El conflicto entre Estados Unidos e Irán, comienza a reflejar efectos importantes en la economía global y mexicana, particularmente en rubros como la inflación, los combustibles, los fertilizantes agrícolas y la volatilidad cambiaria, señaló Citlalic Esperanza Madariaga López, docente de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS.
La académica explicó que, aunque México no participa directamente en el conflicto, sí resiente sus efectos económicos debido a su integración con los mercados internacionales.
“En abril de 2026, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, en el Índice Nacional de Precios al Consumidor presentó un nivel de 145.831 puntos, aumentó .20% respecto al mes anterior, con este resultado, la inflación general se ubicó en 4.45%, y en el mismo mes, pero del 2025, la inflación mensual fue de .33% y la anual de 3.93%, van márgenes chicos, pero sí al alza”.

Madariaga López indicó que algunos de los mayores incrementos se observan en los productos agropecuarios, que pasó de registrar una variación de 4.13% a 7.98%, mientras que el rubro de frutas y verduras mostró un aumento considerable al pasar de una disminución de 2.45% a un crecimiento de 21.43%.
“En el mes pasado, de este mismo año, los productos genéricos, cuyas variaciones de precios fueron al alza, destacaron por su incidencia sobre la inflación, y fueron el jitomate, la vivienda propia, el chile serrano, papás, así como otros tubérculos, además de la gasolina de alto octanaje, el transporte urbano y el gas doméstico LP”.
Explicó que una de las principales razones de estas presiones inflacionarias está relacionada con la importancia estratégica del Estrecho de Hormuz, zona cercana al conflicto por donde transita aproximadamente el 30% de los hidrocarburos que se comercializan en el mundo.
México importa más del 50% de la gasolina que consume, por lo que cualquier alteración en los mercados energéticos internacionales repercute directamente en los costos de los combustibles y el transporte. Asimismo, cerca de una tercera parte de los fertilizantes agrícolas utilizados a nivel mundial también transita por esta región, situación que incrementa los costos de producción del sector agroalimentario y termina impactando el precio de los alimentos.
En materia comercial, destacó que México mantiene una alta dependencia económica de Estados Unidos, ya que alrededor de ocho de cada diez pesos de las exportaciones mexicanas están vinculados al mercado estadounidense. En ese sentido, advirtió que una posible desaceleración económica en ese país, podría traducirse en una reducción de las exportaciones mexicanas y, por consecuencia, en menores ingresos para la economía nacional.
Citlalic Esperanza Madariaga López comentó que la incertidumbre internacional también fortalece la volatilidad cambiaria y se suma a otros factores de tensión, como la discusión sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, T-MEC.





