El Taller de Crianza Positiva se realizó de manera simultánea en el Centro de Justicia para las Mujeres de Culiacán y en los Centros Regionales de Justicia para las Mujeres de Mazatlán, Guasave y Ahome.
Culiacán, Sinaloa | Como parte de las acciones para fortalecer el bienestar de las mujeres y sus familias, la coordinadora general de los Centros de Justicia para las Mujeres del Estado de Sinaloa, Merle López Mariscal, impulsó la realización simultánea del Taller de Crianza Positiva en el Centro de Justicia para las Mujeres de Culiacán y en los Centros Regionales de Justicia para las Mujeres de Mazatlán, Guasave y Ahome, con el propósito de brindar herramientas que favorezcan relaciones familiares basadas en el respeto, la comunicación y la empatía.
El taller fue impartido por las psicólogas Alejandra Ibarra y Marisol Lerma, quienes compartieron con las asistentes estrategias para fortalecer los vínculos con sus hijas e hijos, fomentar una comunicación efectiva, gestionar las emociones y promover una crianza respetuosa que contribuya al desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
Durante el encuentro, la coordinadora general de los Centros de Justicia para las Mujeres del Estado de Sinaloa, Merle López Mariscal, destacó que acompañar a las familias con herramientas para una crianza positiva también representa una forma de prevenir la violencia desde el hogar.
“Que nosotras aprendamos herramientas que nos permitan criar a hijas, e hijos libres de violencia en entornos saludables y que ellos sean mujeres y hombres para sí mismos.”, expresó.
Durante la actividad también estuvo presente la Lcda. María Isabel Álvarez Sambade, directora Jurídica y Operativa del Centro de Justicia para las Mujeres, acompañada por el equipo de trabajo de la institución, quienes refrendaron el compromiso de brindar atención integral y generar espacios de aprendizaje que contribuyan al bienestar de las mujeres y sus familias.
Con este tipo de acciones, los Centros de Justicia para las Mujeres del Estado de Sinaloa reafirman su compromiso de acompañar a las mujeres más allá de la atención especializada, acercando espacios de formación y prevención que fortalecen las relaciones familiares, promueven el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes y contribuyen a la construcción de comunidades más seguras, igualitarias y libres de violencia.





