Como cada temporada de día de muertos, el color amarillo de la flor de cempasúchil se hace presente en la comida, altares o la propia ciudad. De acuerdo con la tradición, el cempasúchil ocupa un lugar central en las ofrendas por su color intenso y el olor que desprende, sus pétalos trazan el camino que guía a las almas de regreso a los altares que preparan sus seres queridos.
El aumento en el cultivo de cempasúchil ha sido intenso en los últimos tiempos: de poco más de un millón de plantas que se cultivaron en 2019, para 2026 alcanzaron casi 10 millones, lo que permite atender las necesidades de quienes buscan adornar sus hogares y ofrendas, así como de negocios e instituciones que requieren mayores volúmenes.
Además del aspecto económico, existen otros beneficios como el medioambiental que, gracias al cultivo de cempasúchil, permite fortalecer y dotar de mayores nutrientes al suelo; además, es una fuente de alimento para diversas especies como las abejas.
Producción histórica de cempasúchil
En entrevista para IMER Noticias, Adán Peña Fuentes, director general de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural de la Ciudad de México, explicó que la producción de cempasúchil en la capital alcanzó una cifra histórica de 10 millones de plantas, frente a los 6.2 millones que se producían hace tres años.
Este crecimiento beneficia a los 596 productores y refleja la reactivación de la economía vinculada con esta flor, símbolo de las tradiciones mexicanas y de las celebraciones del Día de Muertos.
“Hay una fiebre de compra de cempasúchil, los mercados están repletos, las parcelas están repletas”, destacó el funcionario. Asimismo, señaló que la flor producida en la capital está adaptada a las condiciones locales de clima, agua, temperatura y altura, características que la distinguen de la que llega de otras entidades.
Mayor duración y beneficios ambientales
La flor de cempasúchil producida en Xochimilco y Tláhuac puede durar entre un mes y un mes y medio más que la proveniente de otros estados. Esto permite conservarla por más tiempo en las ofrendas.
Adán Peña Fuentes destacó que comprar cempasúchil contribuye a la conservación ambiental y al fortalecimiento de la economía de las comunidades productoras. De igual manera, ayuda a preservar las parcelas agrícolas y a evitar que sean sustituidas por construcciones.
“estás pagando el servicio ambiental agua, el servicio ambiental oxígeno también porque los polinizadores y todo el tema de limpieza del aire se dan en las zonas verdes y ayudas a la economía local para que no haya cambio de uso de suelo, que las parcelas agrícolas sigan siendo parcelas agrícolas para que nos sigan dando agua y no se cambien por concreto y asfalto”
Producción y derrama económica
La producción de cempasúchil en la Ciudad de México involucra a 596 familias campesinas y genera una derrama económica estimada de 230 millones de pesos durante la temporada. En total, se producen 10 millones de plantas, con precios de entre 18 y 25 pesos por unidad.
Esta actividad también beneficia a quienes participan en el transporte, la comercialización y la venta de las flores.
“Cuando estamos comprando estas flores, podamos saber que también estamos pagando el agua, el oxígeno y el alimento de nuestra ciudad”.
Con información de Imer Noticias




