Los Cerveceros de Milwaukee conquistaron el primer campeonato de Serie Mundial en su historia al derrotar 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto encuentro, celebrado en el Tropicana Field, para cerrar el Clásico de Otoño con cuatro victorias y una derrota.
Con bateo oportuno y un sólido trabajo desde el montículo, Milwaukee concretó una noche histórica. Los campeones conectaron ocho imparables, mientras que su cuerpo de lanzadores limitó a Tampa Bay a cuatro hits.
Cooper Pratt encabezó la ofensiva al terminar de 3-2, con dos carreras impulsadas y una anotada. Brice Turang también destacó con dos imparables en cuatro oportunidades y una carrera anotada.
William Contreras aportó un hit, una carrera producida y una anotada; David Hamilton agregó otro imparable y remolcó una carrera. Jackson Chourio y Garrett Mitchell contribuyeron con un hit cada uno.
Milwaukee abrió el marcador en la segunda entrada, agregó una carrera en la quinta y amplió su ventaja con dos anotaciones en la sexta, suficientes para encaminarse al campeonato.
En el pitcheo, Jacob Misiorowski brilló durante cinco entradas y dos tercios sin permitir carrera, con apenas dos imparables, una base por bolas y dos ponches.
El relevo respondió con JoJo Romero y Abner Uribe, quienes retiraron dos tercios de entrada cada uno sin admitir hits ni anotaciones. Trevor Megill trabajó los últimos dos episodios, permitió dos imparables y una carrera, además de recetar tres ponches.
Los Rays rompieron la blanqueada en el noveno capítulo, pero la reacción resultó insuficiente. Milwaukee consiguió el último out y desató la celebración de su primer título de Serie Mundial.





