Ana Lilia Pérez analiza el revés electoral del movimiento MAGA; Juan Agulló explica por qué los resultados no cambiarán necesariamente la relación de Estados Unidos con América Latina.
La periodista Ana Lilia Pérez consideró que las elecciones intermedias en Estados Unidos representaron una derrota cultural para el movimiento MAGA, impulsado por el presidente Donald Trump, ante el avance de candidaturas que representan a minorías y reivindican derechos sociales.
En entrevista con Alberto para IMER Noticias, señaló que la jornada electoral estuvo marcada por una amplia participación ciudadana, pues antes del supermartes ya se contabilizaban más de 58 millones de votos anticipados.
«Cuando se se fue describiendo los resultados. Una derrota cultural al MAGA de Donald Trump, a ese MAGA antiderechos, a ese MAGA que ha aplastado incluso a los ciudadanos estadounidenses, es decir, no las políticas migratorias, por ejemplo, que fueron uno de los que más costo tuvo, de ahí que muchos de quienes resultaron electos plantearan eh precisamente como esas plataformas el hacer valer derechos básicos que bajo el gobierno de Donald Trump se veían pisoteados parejo. Cómo se atropellaban en ese estilo fascista impuesto por Donald Trump que en el tema migrante, por ejemplo, tocaba incluso a los pueblos originarios en Estados Unidos, a las naciones originarias».
Pérez explicó que las políticas migratorias, las detenciones arbitrarias y las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) generaron descontento entre distintos sectores de la población, incluidas las comunidades indígenas. Además, destacó la elección de representantes de minorías, entre ellos la primera gobernadora negra, un senador abiertamente gay, un senador musulmán y una gobernadora indígena.
«Una desconexión profunda que además incluso perdió a su propia base, a la base que lo acompañó durante su primer periodo y que lo llevó al triunfo en su en su segunda elección muy rápido, quedaron desencantados también y ahora la mayoría en Estados Unidos de si de votar en efecto su primer gobernadora negra, su primer senador abiertamente gay, el primer senador musulmán, una primer gobernadora indígena que aquí me parece, muy relevante en ese caso también, porque en Estados Unidos se han cometido muchísimos atropellos contra sus naciones originarias históricamente».
La periodista también advirtió que los resultados podrían complicar la segunda mitad del mandato de Trump, al considerar que los demócratas tendrán capacidad para bloquear iniciativas e impulsar investigaciones sobre decisiones de su administración.
«Tuvo un costo que la ciudadanía le cobró en las urnas todas esas afrentas, el pisotear derechos y que esta jornada electoral pues nos está dejando ese hito que están marcando las minorías que ahora son electas, que van a tener una representación en gobernaturas clave antes para los republicanos como Texas, varias de las gobernaturas que ahora están en manos de demócratas, pero además demócratas representando a esas minorías. Esas minorías que sobre las cuales se estaba perfilando todo ese odio de Donald Trump a través del uso que hizo de las instituciones estadounidenses. Entonces, yo coincido que es una derrota cultural y habrá que ver qué tanto podrá hacer ahora a Donald Trump para pretender seguir imponiendo las políticas. Esta elección va a ser histórica precisamente por eso, porque la sociedad decidió que quería que los representaran quienes hoy están precisamente representando esas minorías».
Finalmente, señaló que el descontento también estuvo relacionado con el impacto económico de los aranceles y la participación estadounidense en conflictos internacionales.
«Todo eso llegó a un hartazgo tal que se reflejó también en las urnas. Por supuesto, también el impacto en la vida cotidiana que los malos manejos y las malas decisiones del gobierno de Donald Trump han tenido en términos económicos. Les pasaron factura a Donald Trump, el llevar a su país a una guerra cuando parte de su plataforma de campaña había sido que no los iba a llevar a una guerra y los metió en una guerra que además ha sido costosísima en términos económicos, por supuesto, pero costosa para la humanidad también por todo está perdido de vidas de vidas humanas y el costo también se lo está pasando ya la ciudadanía estadounidense».
«Hay que mirar hacia los dos lados: Estados Unidos y América Latina»: Agulló
Mientras que, Juan Agulló, profesor del Instituto Latinoamericano de Economía, Sociedad y Política de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (Unila), en Brasil, consideró que los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos no necesariamente provocarán un cambio profundo en la relación de ese país con América Latina.
«En el caso de Estados Unidos, yo tengo la impresión de que no necesariamente las cosas van a cambiar tanto, porque creo que un elemento que hay que tener muy en cuenta es que después del 11 de septiembre con el la Patriot Act se eliminaron muchos contrapesos y de por sí la presidencia tenía muchas competencias en política exterior, política de defensa y ahora prácticamente tiene una autoridad total, con lo cual hay margen para regatear algunos fondos, para investigar algunas cuestiones, para limitar algunas actuaciones, pero tengo la impresión de que no es suficiente como para que sea un contrapeso decisivo».
En entrevista con Alberto Nájar, el académico explicó que la región tiene una composición política y económica diversa. Por lo que no puede analizarse como un bloque que gira indistintamente hacia la izquierda o la derecha. Además, señaló que varios gobiernos de derecha y extrema derecha llegaron al poder por márgenes reducidos de votos, lo que refleja la fragilidad de algunas de esas posiciones políticas.
«En primer lugar hay que mirar hacia los dos lados, o sea, no solo mirar hacia Estados Unidos sino lo que hay que mirar hacia América Latina para entender bien el el fenómeno que estamos analizando y por otra parte, a veces hay que ir un poco más allá de las apariencias. Porque, a ver, empezando por por América Latina eh se es muy dado hacer análisis del tipo eh América Latina gira a la izquierda, mira, América Latina gira a la derecha. Y yo hace tiempo que insisto en que América Latina es plural. Y eh que incluso en los últimos tiempos con todos los gobiernos de de derecha o extrema derecha que que han llegado recientemente a a las presidencias eh es una llegada relativamente precaria, o sea, yo quiero recordar muchos casos como el de Espriella en Colombia o el de Keiko Fujimori en en Perú donde se llegó por un puñado de votos literalmente. O otros casos que también por cierto fue el de Colombia ya, pero también fue el del propio Javier Milei en Argentina, que se llegó con préstamos. De de votos de derechas más moderadas, en principio, más tradicionales. Con lo cual, las posiciones acá tampoco son necesariamente tan fortalecidas».
También, Agulló también destacó el peso creciente de China y Asia en las relaciones comerciales de Sudamérica. Por lo que limita la capacidad de Estados Unidos para influir en las decisiones económicas de los gobiernos de la región.
«En el caso, por ejemplo, de Brasil o en el de Chile o en el de Perú es muy importante con China».
Finalmente, advirtió que, aunque las elecciones pueden modificar los equilibrios políticos en Estados Unidos, el presidente conserva amplias facultades en política exterior y defensa.
«No es algo tan sencillo como: yo, Donald Trump, llego, me pongo en la presidencia, hago dos, tres operaciones muy vistosas y cambio completamente el fiel de la balanza. No funciona de esa manera».





