Más de 2.000 millones de personas en el mundo sufren deficiencias nutricionales, principalmente en el Sur Global. Pero el fenómeno también afecta a los países industrializados y puede tener consecuencias fatales.
No obstante, la falta de micronutrientes esenciales también es frecuente en los países industrializados. Un estudio de investigadores estadounidenses reveló que, entre 2007 y 2010, casi tres cuartas partes de la población de Estados Unidos no alcanzaban la ingesta diaria recomendada de vitamina D, mientras que más de dos tercios no consumían suficiente vitamina E.
En Alemania, según la Sociedad Alemana de Nutrición, aproximadamente un tercio de la población presentaba deficiencia de vitamina D en 2017, mientras que una proporción similar tampoco recibía suficiente yodo.
Las causas del “hambre oculta”
La desnutrición puede ser consecuencia de una alimentación poco variada que, aunque proporciona sensación de saciedad y aporta energía, carece de micronutrientes. Algunos ejemplos de alimentos que aportan “calorías vacías” son la comida rápida, los productos ultraprocesados, el pan blanco y el arroz blanco.
La pobreza suele ser una de las causas de una alimentación poco variada. Esto ocurre, por ejemplo, cuando las personas solo pueden permitirse alimentos básicos, como harina o arroz.
Las personas con depresión también presentan un mayor riesgo de sufrir deficiencias nutricionales. “A menudo pierden el apetito y, si descuidan su cuidado personal, pueden terminar alimentándose de manera muy poco variada”, indica Matthias Pirlich.
Las investigaciones del especialista también demuestran que las personas mayores y quienes viven solos desarrollan con frecuencia problemas de desnutrición. Además, el riesgo aumenta cuanto mayor es la cantidad de medicamentos que consumen.
¿Cómo prevenir las deficiencias nutricionales?
Las recomendaciones básicas son sencillas: cuanto más colorida sea nuestra alimentación, mejor. También conviene cocinar las verduras de manera que conserven la mayor cantidad posible de nutrientes, ya que las temperaturas excesivas y mantener los alimentos calientes durante mucho tiempo destruyen vitaminas.
El almacenamiento prolongado tambié provocan pérdidas de vitaminas. Por eso, es especialmente recomendable consumir alimentos de temporada y de producción local.
Sin embargo, incluso quienes se esfuerzan por mantener una alimentación saludable y equilibrada pueden desarrollar deficiencias nutricionales. Un análisis de sangre puede ayudar a detectarlas.




