El programa dirigido por el maestro Alexandre Da Costa, que contó con la participación de la soprano Wendy García, se repetirá el domingo, a las 12:30 horas, en el teatro Pablo de Villavicencio, con entrada libre.
Culiacán, Sinaloa | Un extraordinario Concierto de Año Nuevo 2026 fue el que con el título de “Stradivarius en Viena” protagonizó la tarde noche de este jueves la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes en el teatro Pablo de Villavicencio con la dirección del maestro Alexandre Da Costa y la soprano Wendy García como invitada.
El concierto organizado por el Instituto Sinaloense de Cultura se llevó a cabo ante un teatro abarrotado por un público que disfrutó de principio a fin una serie de temas musicales típicos en los conciertos de Año Nuevo que se ofrecen en todo el mundo, con un repertorio de valses y polcas en su mayoría de Johann Strauss, música jubilosa, llena de fe y esperanza en el tiempo por venir.
La primera parte del programa inició con la Obertura de “El murciélago”, de Johann Strauss, para continuar con la “Sinfonía N°. 2”, una de las más geniales obras de Ludwig van Beethoven en sus cuatro movimientos, con la participación del maestro Da Costa con su violín, para después de un breve intermedio, continuar con los temas “Meine Lippen, sie küssen so heiß”, de Franz Lehár y “Czardas”, de Strauss y el aria “Heia in den Bergen”, de Kalman, que fueron bellamente interpretados por la soprano Wendy García, quien estuvo como invitada.
El maestro Alexandre Da Costa con su violín y el acompañamiento de la OSSLA, compartió una bella ejecución del “Vals del Emperador”, de Stauss, que fue largamente aplaudida por el público.
Uno de los momentos más esperados de la noche llegó al ritmo de las notas de “Danubio azul”, sin duda el vals más famoso del mundo, compuesto por Johann Strauss en 1866, y que es conocido por su belleza melódica.
Pero si se trataba de continuar con el toque festivo de la noche, qué mejor oportunidad de hacerlo que con la interpretación de dos piezas más de Strauss, “Trisch-Trasch Polka”, una pieza alegre y de gran espíritu, y “Unter Donner und Blitz”, en la que Da Costa ofreció un “performance histórico”, como él mismo lo definió, en un dúo creativo con Paul Bernal, percusionista de la OSSLA, ejecutando ambos los platillos.
Como regalo final para el público, la cereza del pastel la puso la “Marcha Radetzky”, una pieza que es famosa en el mundo precisamente por utilizarse para cerrar los Conciertos de Año Nuevo, y que este jueves, en Culiacán, vino a poner punto final a un concierto extraordinario para recibir de manera festiva y con un mensaje de paz el 2026.





