Culiacán, Sinaloa.- El defensor de los derechos humanos, Óscar Loza aceptó la decisión del Congreso del Estado sobre dejarlo fuera del proceso de elección para el director general del Instituto de Protección a Activistas y Periodistas.
Admitió que no cumplió con todos los requisitos establecidos en la convocatoria, pero no es la primera vez que el Poder Legislativo le cierra las puertas.
En ese sentido, aseguró que como activista no viciará el proceso de integración con malos comentarios, con el único objetivo de que nazca un Instituto sin cuestionamientos.
“Ser activistas pues, yo no entraré a discusión y a mí me interesa mucho que el Instituto nazca sin tener cuestionamientos, en lo que sea posible para que marche bien, hay algunos no tienen los requisitos que no cumplen, son buenos y la otra señora es una académica, fue empleada de la Comisión Estatal pero no una activista”, comentó.
En cuanto a las especulaciones que afirman que su salida tiene tintes políticos, Loza Ochoa consideró que esas expresiones no tienen fundamentos ya que no considera que haber desechado su propuesta haya sido una jugada, mucho menos del diputado Feliciano Castro.





