Culiacán, Sinaloa. – El aprovechamiento de los residuos generados por la industria alimentaria puede convertirse en una fuente de innovación científica y beneficios sociales, un estudio reciente demostró que el bagazo o cáscara del café, puede utilizarse para mejorar la calidad nutricional de alimentos de consumo común, sin afectar su aceptación entre los consumidores.
Emiliano Terán Bobadilla, investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS, señaló que en la entidad se ha consolidado una industria del café de especialidad que, además de representar una oportunidad económica, ha despertado un creciente interés académico.
Explicó que un equipo de investigación analizó el uso del bagazo del café como sustituto del chocolate en productos alimenticios, con el objetivo de ofrecer una alternativa más accesible y saludable para la población.
“Puede ayudarnos a mejorar algunos productos alimenticios de uso común, nos hemos enfocado en sustituir productos hechos con chocolate, por productos hechos con el bagazo del café, y encontramos resultados muy interesantes, por ejemplo, el chocolate tiene la desventaja de ser un producto costoso, además con metales pesados, algunos que rebasan los límites recomendados; nosotros encontramos que, además de no tener metales pesados, el bagazo del café aumenta la calidad nutricional”.
El también miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores dio a conocer que se realizaron comparaciones entre bollos elaborados con chocolate y otros elaborados con corteza de café. Mediante análisis físico-químicos y pruebas sensoriales con más de 100 participantes, los resultados indicaron que los productos con bagazo presentaron un mayor valor nutricional, especialmente en fibra y antioxidantes.
“Un grave problema que tenemos actualmente es la limitada oferta de alimentos para los niños que tengan valores nutricionales altos, y nosotros queremos empezar a generar esta gama de productos que puedan usar; también hemos estado en plásticas con un equipo de economistas para que exploren el potencial que tiene utilizar este tipo de economía circular para beneficio de las cafeterías en las instituciones educativas”.
Con estos hallazgos se confirma la posibilidad de sustituir el chocolate por bagazo de café, mejorando la calidad nutricional sin afectar la aceptación del producto. Además, el aprovechamiento de este subproducto permite reducir desperdicios y avanzar hacia un esquema de economía con un impacto positivo en el medio ambiente.





