Culiacán, Sinaloa.- Durante una reciente sesión del Congreso del Estado, se dio a conocer la autorización de 2 millones de pesos destinados al equipamiento de aulas USAER, espacios clave para la atención de niñas, niños y adolescentes con discapacidad o neurodivergencias.
La diputada Karla Daniela Ulloa Rodríguez, presidenta de la Comisión de Igualdad, celebró esta asignación presupuestal al destacar que la demanda de estos servicios ha ido en aumento.
“Por lo que cuando las aulas usaer cuentan con recursos suficientes para personal especializado, materiales didácticos adaptados, tecnologías asistivas y espacios físicos adecuados, se reducen las barreras de aprendizaje. Esto significa más oportunidades para que los estudiantes desarrollen habilidades académicas y socio emocionales”.
Tan solo en 2024, se tenía un registro de 21 mil 515 estudiantes atendidos en aulas de educación especial; sin embargo, para finales de 2025, la cifra creció a 23 mil 800 alumnas y alumnos, lo que representa 2 mil 285 estudiantes más que requieren una atención educativa especializada.
Ante este panorama, la legisladora subrayó que invertir en el fortalecimiento de las aulas USAER no es un gasto, sino una acción necesaria para garantizar que las infancias de Sinaloa tengan acceso a una educación justa y equitativa, sin que su condición sea un obstáculo para su desarrollo académico.
“El presupuesto para las aulas usaer no debe verse como un gasto, es una inversión en justicia, equidad y desarrollo humano, este tipo de financiamiento representa un compromiso del estado con una educación que no excluye, que adapta, que acompaña y que reconoce que cada estudiante tiene derecho a tener éxito académico y social”.
Ulloa Rodríguez destacó que este tipo de inversiones generan un impacto positivo en lo social y cultural, al promover entornos escolares más inclusivos y conscientes de la diversidad.
Actualmente, Sinaloa cuenta con al menos 120 aulas USAER, y el objetivo es no solo ampliar su cobertura, sino también asegurar que cuenten con el equipamiento adecuado para que las y los estudiantes realmente aprendan, participen y formen parte del sistema educativo, sin exclusiones.





