Navolato, Sinaloa.- El señor Alejandro es un pequeño empresario y pescador, ha dedicado toda su vida al negocio de la venta de ostiones y otros mariscos en el puerto de Altata en el municipio de Navolato.
Da cuenta que uno de los principales giros económicos de la zona es la pesca, el desde los nueve años de edad ayudaba a su mamá con su puesto de comida del mar, de pequeño ingresaba hasta el fondo del mar para capturar algunas conchas, moluscos bivalvos y cayos de hacha.

Este pescador va todos los días al mar para llevar dinero a su casa y poder sustentar gastos.
“Empecé desde muy pequeño en el negocio de mi mamá y empecé buceando sacándole todo que es molusco, ella vendía la almeja marina” Vamos al estero vamos y lo pescamos no es fácil, la gente dice no que está muy caro y tiene un proceso el ostion”, comentó.
El señor platica que actualmente la venta de este producto del mar es poca, debido a que las nuevas generaciones no les apetece el probar los moluscos.
Dice que además de ser difícil de conseguir su principal producto, también lo es el mantenerlo en óptimas condiciones ya que son muy delicados.
“Muy delicados padre, el que no sepa trabajar muy delicado, un ostion perdido es malísimo, te puede llevar hasta el hospital, es malísimo, yo recomiendo comer el ostion más nuevo que pueda, recién sacado”, dijo el pescador.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en México, su comercialización del 96.2 por ciento es para consumo humano directo, 1.13 por ciento es para consumo humano indirecto, mientras que el 2.60 por ciento es para uso industrial.
Los ostiones, cuentan también con un amplio valor nutrimental, pues aportan proteínas y omega 3, incluso en mayor cantidad que en productos como la leche, los huevos y la carne de res.
Alejandro espera que su negocio vuelva a ser redituable como cuando su madre lo trabajaba.





