Culiacán, Sinaloa.- De acuerdo a un estudio sobre análisis de las temperaturas en el centro del estado que cubre desde Eldorado hasta Tamazula, realizado por investigadores de la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se encontró que, desde la costa hasta el inicio de la sierra, Culiacán es de los sitios más afectados, donde los últimos 5 años se han desbordado las temperaturas, aunado a la sequía.
El investigador César Romero Higareda dijo que esto se debe quizás a la urbanización, pero para estar más seguros de ello se basarán en el análisis de mapas relacionados al incremento en la extensión urbana, a través de la medición del cambio climático en temperaturas.
“Qué es lo que hicimos, medimos el cambio en temperaturas que hay de esas estaciones cuantificándolo de tres maneras diferentes, la manera típica que es comparar la magnitud de las temperaturas año tras año, de temperaturas mínimas promedio y máximas, desde Eldorado hasta acá”.
Con esta evidencia directamente medible y cuantificable es un hecho que se puede atribuir a los procesos de urbanización, observando que Tamazula, que está a unos veinte minutos de aquí, permanece relativamente conservada al igual que Sanalona, pero en ambas se ha observado que sí ha subido la temperatura, pero no a la velocidad con que ha subido en el ambiente urbano.
“Podemos ver claramente como el crecimiento de la mancha urbana ha elevado muchísimo la temperatura, y en Culiacán lo que tenemos es más calor, durante un mayor número de días”.
Aseguró que una de las repercusiones que impacta directamente a la gente es que el verano era de mayo a mediados de octubre, ahora, se extiende desde finales de marzo a diciembre, días en lo que se tiene que encender el aire acondicionado durante muchas más horas al día, e impacta en un gran consumo de energía eléctrica que contamina al quemar combustóleo para este servicio; círculo vicioso del proceso del calentamiento global.
Con relación a la costa, añadió que lo que se tenía eran dos meses y medio con temperaturas que bajaban de los 10 grados, horas frío que eran favorables para la agricultura, lo que ha desaparecido.
Romero Higareda prepara esta información como artículo científico que espera sea publicado en enero del próximo año, y que los datos sean tomados en cuenta para la elaboración de políticas públicas en esta materia.