Dirigida por el Mtro. Diego Rojas, la agrupación interpretó en el ágora temas de Haendel, Beethoven, Dvorak y Tchaikovski, entre otros.
Culiacán, Sinaloa | Bajo la dirección del maestro Diego Rojas, la Banda Sinfónica Juvenil del Estado, adscrita al Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), ofreció un ameno y variado programa de música clásica, abarcando obras desde el periodo barroco hasta el romanticismo decimonónico, como parte de su ya tradicional ciclo “La Banda en el Ágora”, que se presenta cada dos viernes.
El concierto inició con la interpretación de Cuatro Canciones Francesas, del compositor Robert Hanson, a cargo de los alumnos de la carrera técnica y de la licenciatura de la Escuela Superior de Música del ISIC. La obra estuvo integrada por los movimientos Trovadores, Ceremonia solemne, Pequeña danza y Festivales.
Posteriormente, el público disfrutó de la Suite Deidamia, del alemán George Frederick Haendel, autor del periodo barroco, con arreglos para banda de Clifford P. Barnes, y que incluyó las escenas Procesión de los cazadores, Arioso y Celebración de la boda.
El programa continuó con el divertido Ballet Parisino, reconocido por su famoso cancán, del compositor francés Jacques Offenbach, con arreglos de Merle J. Isaac, y que incluye los movimientos Obertura, Vals, Galop, Vals y el festivo Final.
El romanticismo alemán estuvo representado por Ludwig van Beethoven, con su Marcha Militar Zapfenstreich (WoO 20), una de las seis marchas compuestas para banda militar por el genio de Bonn, en un arreglo realizado hace más de una década por el maestro Baltazar Hernández Cano.
De Antonín Dvorak, la agrupación interpretó dos obras: la célebre Danza Eslava No. 3, con arreglo de V. F. Safranek, perteneciente a la serie de 16 danzas compuestas en 1878 para rendir homenaje a sus raíces; y el movimiento Final de la Sinfonía No. 5 en mi menor, pieza que consolidó al autor checo como uno de los grandes sinfonistas, por su carácter fresco, enérgico y pastoral.
El concierto concluyó con el brillante Capricho Italiano, del compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky, inspirado en las melodías y la alegría del pueblo italiano, obra escrita en 1879 tras unas vacaciones del autor en Italia, que lo cautivó por su música, bailes y paisajes luminosos.
Con este programa, la Banda Sinfónica Juvenil del Estado reafirmó su compromiso con la formación musical de los jóvenes y la difusión del repertorio clásico entre el público sinaloense.





