Culiacán, Sinaloa.-La importancia de conocer la enfermedad de Kikuchi-Fujimoto radica en su capacidad para imitar padecimientos graves, como el linfoma o el lupus, a pesar de ser un trastorno benigno que generalmente es autolimitado. Identificarla correctamente evita que los pacientes se sometan a tratamientos agresivos e innecesarios, destacó Jesús Miguel Figueroa Zaldívar, médico internista del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud, CIDOCS.
“Es una enfermedad poco descrita, una enfermedad realmente rara. Nos interesa porque, además de ser una enfermedad rara, se presentó en un paciente joven de sexo masculino. Cabe recalcar que esta enfermedad afecta más a la población del sexo femenino, lo cual lo convierte aún, en un caso más raro. Además, aunque esta enfermedad es autolimitada, se puede asociar a otras enfermedades más graves que, si no se da un tratamiento de no atenderse de forma oportuna, pueden tener manifestaciones severas”.

El especialista aseguró que, aunque la enfermedad ha sido diagnosticada desde hace tiempo y los casos presentan mayor recurrencia en el continente asiático, es vital que los médicos locales conozcan su existencia. Esto garantiza que, de surgir un paciente en la región, se diagnostique de manera adecuada y reciba el seguimiento correcto, evitando errores clínicos.
“Es una enfermedad autoinmutada, benigna, sin embargo, puede estar asociada a otras etiologías, otras patologías importantes; mencionábamos enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, que es una enfermedad que ataca a múltiples sistemas como el cardiovascular, pulmonar, renal y neurológico, de ahí la importancia de discernir si se trata únicamente de la enfermedad de Kikuchi-Fujimoto o se trata también de una enfermedad asociada”.
Figueroa Saldívar apuntó que los síntomas se caracterizan por fiebres altas y ganglios inflamados en el cuello. El diagnóstico temprano mediante biopsia evita pruebas extensas, costosas y la ansiedad innecesaria del paciente al confirmar que se trata de un proceso benigno a pesar de las sintomatologías externas en el cuerpo.





