Culiacán, Sinaloa. – El hantavirus es poco frecuente en México, pero ha vuelto a llamar la atención internacional tras registrarse brotes recientes en otros países, señaló José Guadalupe Rendón Maldonado, investigador de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS, quien explicó que, aunque actualmente no existen casos confirmados en México, las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia epidemiológica debido a su potencial para causar cuadros respiratorios graves.
“La transmisión principalmente se da cuando, por ejemplo, tenemos un lugar encerrado donde hay roedores, ratas, ratones principalmente, se acumula las heces y la orina, y luego llega una persona y barre, levanta las partículas de polvo y en esas partículas de polvo van las partículas de los virus”.

El experto en microbiología comentó que una de las principales características de este virus es su capacidad de mutación, debido a que su material genético está segmentado en varias partes, lo que facilita la aparición de distintos genotipos. Aunque el hantavirus no se transmite con facilidad entre personas, algunas variantes específicas sí han mostrado esa posibilidad bajo ciertas condiciones.
En cuanto a los síntomas, el especialista explicó que la enfermedad puede iniciar como una gripe común, con dolor de cabeza, fiebre, cansancio, dolores musculares y articulares, mareos, náuseas y molestias estomacales, sin embargo, el signo más importante es la dificultad respiratoria, ya que el virus afecta principalmente los pulmones y los vasos capilares.
Añadió que algunas personas pueden portar el virus sin presentar síntomas, mientras que quienes tienen enfermedades respiratorias o comorbilidades son más propensos a desarrollar cuadros severos. Sobre la prevalencia del hantavirus, en México y Sinaloa los casos reportados son muy bajos o inexistentes, aunque consideró que esto también podría relacionarse con la limitada capacidad diagnóstica para detectar la enfermedad de manera rutinaria.
La recomendación es mantener medidas básicas de prevención, la higiene adecuada sigue siendo las herramientas más importantes para disminuir el riesgo de contagio.
“Son recomendaciones muy básicas, el aseo y la limpieza, no tener contacto con los roedores cuando uno esté limpiando un almacén o un lugar cerrado, al hacerlo procurar estar bien protegido, que se ventile, porque en realidad la fuente de contaminación está en los lugares cerrados donde habitan estos animales y hay desechos de ellos mismos, saliva incluso”.





