El gobierno de México defendió el manejo de las solicitudes de extradición enviadas a Estados Unidos y aseguró que la petición de información adicional en los procesos de detención provisional forma parte de una práctica habitual y prevista en el tratado bilateral entre ambos países. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Relaciones Exteriores Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, explicó que el tratado de extradición permite solicitar pruebas complementarias en distintas etapas del procedimiento.
“¿Cuál es la conclusión jurídica? Que el artículo 11 y 12 al ir de la mano, pues permiten a los gobiernos pedir en cualquier momento del proceso que tiene varias fases, mayor información sobre las solicitudes de extradición. Si vamos a la siguiente lámina, eh el artículo 9 del tratado, que también es muy importante, habla sobre las solicitudes de extradición que tienen que ver con nacionales del país requerido. Es decir, en este caso, de mexicanos que son requeridos por el gobierno de Estados Unidos. ¿Qué dice el tratado? Que ningún ninguno de los estados está obligado a entregar a sus nacionales en un proceso de extradición, sino que es una facultad discrecional».
Velasco detalló que el artículo 9 del tratado establece que ningún Estado está obligado a entregar a sus nacionales. Por lo que México tiene la responsabilidad de revisar de manera exhaustiva cada expediente antes de proceder con una extradición.
«El artículo 9 del tratado, que también es muy importante, habla sobre las solicitudes de extradición que tienen que ver con nacionales del país requerido. Es decir, en este caso, de mexicanos que son requeridos por el gobierno de Estados Unidos. Ninguno de los estados está obligado a entregar a sus nacionales en un proceso de extradición, sino que es una facultad discrecional. Bueno, que quiere decir que nosotros tenemos la obligación de hacer una verificación exhaustiva de todos los elementos y argumentos de las solicitudes previo a entregar un nacional mexicano».
El funcionario añadió que el artículo 17 de la Ley de Extradición Internacional exige acreditar con claridad el delito imputado y la existencia de una orden de aprehensión cuando se solicita una detención provisional.
«Naturalmente que si hay una solicitud o una expresión del delito que es demasiado vaga o genérica, podemos o tenemos más bien la obligación de solicitar mayor información previo a proceder».
Solicitudes de extradición hechas por México a Estados Unidos
Como parte de la exposición, Velasco presentó cifras sobre las solicitudes de extradición hechas por México a Estados Unidos entre el 1 de enero de 2018 y el 13 de mayo de 2026. Indicó que en ese periodo se han solicitado 269 extradiciones, de las cuales ninguna se ha concretado hasta ahora.
“México ha solicitado 269 casos de extradición a Estados Unidos. No ha sido entregado hasta el momento ninguno. 36 ya fueron negados, 233 permanecen pendientes de concluir. De los requerimientos pendientes 183 corresponden a solicitudes formales de extradición, es decir, se están tramitando ya incluso ante las autoridades judiciales, ante los jueces. Los 50 restantes corresponden a solicitudes de detención provisional con fines de extradición. Muy importante aquí es decir, las tres ya han sido negadas, pero en 47 de las 50 solicitudes de detención provisional que hemos hecho, el gobierno de Estados Unidos nos ha solicitado presentar información adicional. Es decir, es una práctica común entre los dos países que se requieran elementos adicionales. No es algo que nunca haya ocurrido o que esté fuera del tratado, como han sugerido algunas personas en la prensa mexicana».
Velasco expuso algunos ejemplos de expedientes en los que Washington solicitó información complementaria o una petición formal de extradición. Entre ellos el caso de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. También mencionó casos vinculados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, como los de José Ulises “N” y Pablo “N”, en los que autoridades estadounidenses solicitaron pruebas adicionales.
Asimismo, explicó que algunas solicitudes provisionales han sido rechazadas por considerar que los delitos no son violentos o porque los acusados no representan un riesgo para la sociedad, como ocurrió en algunos expedientes relacionados con delincuencia organizada y trata de personas. El funcionario subrayó que el análisis de las solicitudes no se limita al tratado bilateral, sino que cada país aplica también su legislación interna y revisiones judiciales propias. Finalmente, aseguró que el procedimiento seguido por México tiene sustento legal y responde a principios de reciprocidad y debido proceso.
“Nuestra postura es legal y es convencional, es recíproca y es previsible porque es la forma en que hemos actuado ambos gobiernos y es eh naturalmente eh garante del debido proceso. Estamos comprometidos con la cooperación internacional en materia de justicia con apego al derecho, con respeto a la soberanía como ha dicho la presidenta».
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó la explicación presentada por Roberto Velasco Álvarez, sobre las solicitudes de extradición hechas por México a Estados Unidos desde 2018.
“A lo que está presentando aquí Roberto es del primero de enero del 2018 a la fecha cuántas solicitudes de extradición, sea por detención urgente o ya el juicio de extradición que se está solicitando. En todos los casos se ha negado por parte de Estados Unidos”.
La mandataria señaló que existe una campaña de críticas desde sectores de oposición y medios de comunicación contra su gobierno por haber solicitado información adicional en casos recientes de extradición promovidos por autoridades estadounidenses.
“Ayer comenté que hay una ofensiva de la derecha mexicana con la gran mayoría de los medios de comunicación, los comentócratas, que ahora más que nunca dicen exactamente lo mismo, sin variación”.
Sheinbaum sostuvo que el gobierno mexicano únicamente está aplicando el mismo criterio que utiliza Estados Unidos cuando México solicita extradiciones.
“Nosotros en su momento dijimos: ‘A ver, que se presenten las pruebas’. Lo mismo que dice Estados Unidos cuando nosotros le pedimos una orden de extradición: ‘Preséntanos pruebas’”.
La presidenta criticó que algunos analistas y medios consideren incorrecto que México solicite mayores elementos para proceder en un caso de extradición. También aseguró que algunos sectores estadounidenses han centrado el combate a la violencia únicamente en México, sin reconocer problemas internos como el tráfico de armas, el consumo de drogas y la operación de grupos criminales en territorio estadounidense.
“Si hubiera realmente un interés de algunas instancias del gobierno de Estados Unidos de disminuir la violencia en México y disminuir el consumo en Estados Unidos, pues hay otras formas de hacerlo”.
En ese sentido, mencionó que entre las acciones necesarias se encuentran “atender la adicción en Estados Unidos, atender el tráfico de armas de Estados Unidos a México y atender la delincuencia organizada en Estados Unidos”. Sheinbaum rechazó que la postura de su gobierno implique proteger a personas investigadas y sostuvo que la Fiscalía General de la República mantiene autonomía en sus investigaciones. Asimismo, insistió en que México no romperá la cooperación bilateral en materia de extradiciones y continuará promoviendo los casos pendientes.
“Eso significa que nosotros estamos cubriendo a alguien. No. La fiscalía hace sus propias investigaciones y si hay responsabilidades, que opere, que haga su trabajo. Nosotros seguimos pidiendo la extradición de estas personas. Igual, en algunos casos ya se negó. Entonces hay que ir por el siguiente juicio, seguir insistiendo”.
Información: IMER Noticias





