La investigación busca asegurar que la calidad de exportación de las hortalizas permanezca intacta y reducir drásticamente las mermas comerciales.
Culiacán, Sinaloa | En la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS, un equipo científico encabezado por Abraham Calderón Castro, desarrolla películas y recubrimientos comestibles basados en almidón y adicionados con extractos botánicos de la región, los cuales prometen revolucionar el almacenamiento hortofrutícola y disminuir las pérdidas económicas postcosecha.
El investigador forma parte del Laboratorio de Caracterización Fisicoquímica y Reológica del Posgrado en Ciencia y Tecnología de Alimentos, y señaló que esta propuesta busca atacar simultáneamente dos frentes críticos: la crisis global por contaminación de plásticos de un solo uso y la necesidad de mantener la inocuidad alimentaria en frutos climatéricos.
“Estamos trabajando con películas comestibles, que son capas delgadas de material comestible, con la finalidad de reducir la pérdida de los frutos. En realidad, los frutos se van perdiendo durante la etapa poscosecha; se sabe que más del 40% de los alimentos se pierden durante estas fases. Por lo tanto, estas son alternativas de conservación que se pueden aplicar para mantener la calidad de los alimentos”.
La innovación radica en la combinación de una matriz estructural de almidón con ingredientes naturales de la herbolaria y biodiversidad mexicana, donde cada recurso aporta propiedades físicas o biológicas esenciales para la conservación del producto.
“Esto satisface las necesidades de la economía circular: utilizar recursos de la región, darles un valor agregado y agregarlos a las películas comestibles. Al ser capas semipermeables, protegen al alimento y disminuyen la respiración de los mismos. Además de aprovechar estos recursos, se les puede proveer de componentes bioactivos”.
Asimismo, el investigador detalló que entre los ingredientes naturales utilizados en estas películas destacan el guamúchil rojo, el muicle, la flor de bugambilia, el amaranto y aceites esenciales como el de citronela.
Con este desarrollo, el laboratorio de la UAS aporta una alternativa ecológica para la conservación agroalimentaria y abre la puerta a la valorización de recursos vegetales subutilizados. Al optimizar estas biopelículas, la investigación busca transferir una herramienta científica de alto impacto para los productores sinaloenses, asegurando que la calidad de exportación de sus hortalizas permanezca intacta por mucho más tiempo y reduciendo drásticamente las mermas comerciales.





