El fenómeno de “El Niño” podría alcanzar una intensidad muy fuerte y provocar más calor, menos lluvias y huracanes de mayor intensidad en el Pacífico mexicano.
Expertos advierten que el fenómeno de “El Niño” podría alcanzar una intensidad muy fuerte y generar efectos importantes en México durante los próximos meses.
En entrevista para IMER Noticias, el Dr. Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explicó que este fenómeno se presenta de manera irregular, en promedio cada dos a siete años, y se caracteriza por un aumento de la temperatura del Pacífico central ecuatorial.
“El Niño” tiene diferentes niveles de intensidad: débil, moderado, fuerte y muy fuerte. Actualmente, ha alcanzado una intensidad muy fuerte y se prevé que mantenga estas condiciones hasta el invierno. Además, el episodio continuará durante 2027.
Entre los eventos que han alcanzado esta intensidad se encuentran los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.
“Lo que hace que este sea más preocupante es que el clima del planeta se ha venido modificando por el cambio climático y, en particular, la temperatura ha aumentado. Entonces, al conjuntarse estas dos condiciones, El Niño y el calentamiento del planeta, estamos teniendo condiciones extremas”, afirmó.
Asimismo, Jorge Zavala detalló que el aumento de la temperatura en el Pacífico ecuatorial se desplaza hacia el continente americano y parte de esta energía alcanza el Pacífico mexicano. Esto modifica la circulación de los vientos y del océano, lo que puede alterar las temperaturas, las precipitaciones y la actividad de los ciclones tropicales.
“El Niño” y los huracanes
Respecto a la relación entre “El Niño” y los huracanes, Zavala explicó que sus efectos pueden presentarse antes, durante y después de que el fenómeno alcance su máxima temperatura, además de variar según la región.
En el Pacífico mexicano, este evento meteorológico lleva aguas con mayor contenido de calor y temperaturas más altas en la superficie y subsuperficie. Esto favorece el desarrollo e intensificación de los ciclones tropicales.
“Como esta agua caliente es el combustible que necesitan los huracanes para intensificarse, entonces la probabilidad de tener huracanes de categoría mayor o que alcancen una intensificación rápida aumenta”, afirmó.
En contraste, “El Niño modifica los vientos en distintos niveles de la atmósfera, lo que dificulta la formación de ciclones en el Atlántico.
“Normalmente en años Niño estadísticamente tenemos más ciclones en el Pacífico mexicano que en promedio y de mayor intensidad que en promedio y menos en el Atlántico, Caribe y Golfo de México”, señaló.
Más calor y menos lluvias
Otro efecto serían las precipitaciones por debajo del promedio en gran parte del territorio nacional. Además, durante el invierno podría aumentar la presencia de frentes fríos y condiciones de norte, principalmente en los estados del Golfo de México.
“Lo más probable, y es para mí lo más preocupante, tendríamos temperaturas muy altas en la mayor parte del territorio nacional, principalmente en el centro, sur, sureste en los meses de mayo, junio”, señaló.
Zavala explicó que también podrían registrarse olas de calor y superarse los récords de temperatura registrados en 2024. Advirtió que estas condiciones representan un riesgo para la población y pueden afectar a la agricultura y los ecosistemas.
“Ahí hay que tomar muchas medidas porque esto es muy peligroso para la población, además de que afecta, por supuesto, la agricultura, los ecosistemas, etc.”, afirmó.
El Niño ya está firmemente establecido y se intensificará hasta convertirse en un episodio muy fuerte durante los próximos meses, aumentando el riesgo de inundaciones, sequías y calor extremo en distintas partes del planeta, advierte @WMO.
Vía @NoticiasONUhttps://t.co/VSD51GpBwA pic.twitter.com/Y2NZi8AOj9— ONU Colombia 🇺🇳 (@onucolombia) September 3, 2026
Baja California Sur, entre lluvias y afectaciones
Mientras se mantiene este panorama, Baja California Sur ha registrado lluvias asociadas al huracán Marie y a las precipitaciones de temporada del monzón mexicano.
De acuerdo con Gabriel Alfonso Camacho, periodista en Baja California Sur, estas lluvias han sido benéficas para el campo y la ganadería, aunque también han generado afectaciones en ciudades que no están adaptadas a este volumen de agua.
“Para una región en la que llueve poco, pues por un lado son muy benéficas para el campo, para la ganadería, pero por otro lado ciudades que no están digamos adaptadas a la cantidad de lluvia que ha caído”, señaló.
En Comondú, municipio agrícola, una tormenta registrada esta semana superó los niveles históricos, con más de 80 milímetros de lluvia, frente a un promedio anual de alrededor de 60 milímetros.
Camacho señaló que los ganaderos de la zona consideran que estas precipitaciones serán benéficas durante los próximos seis meses.
Con información de Imer Noticias




