Una campeona mundial sufrió incontinencia durante una carrera en Pekín y continuó hasta ganar, desatando una fuerte polémica.
La compañía alemana Hyrox, promotora de la competición deportiva que atrae a miles de personas en todo el mundo, revisará sus reglas tras el escándalo provocado este fin de semana en Pekín por una atleta australiana a la que se permitió finalizar la carrera, pese a que se encontraba cubierta de heces.
Joanna Wietrzyk, actual campeona del mundo en su categoría, sufrió una incontinencia estomacal repentina el sábado (12.09.2026) mientras competía, pero finalizó la carrera y logró el primer lugar.
El incidente, que se ha hecho viral en redes sociales, ha causado la indignación de numerosos aficionados a esta disciplina y editoriales de medios especializados que consideran que en un evento donde se penaliza escupir en la pista o verterse agua por encima, se dio un tratamiento especial a la deportista por su estatus de élite y porque está patrocinada por la firma Puma, que también es espónsor oficial de Hyrox.
La compañía alemana Hyrox, promotora de la competición deportiva que atrae a miles de personas en todo el mundo, revisará sus reglas tras el escándalo provocado este fin de semana en Pekín por una atleta australiana a la que se permitió finalizar la carrera, pese a que se encontraba cubierta de heces.
Joanna Wietrzyk, actual campeona del mundo en su categoría, sufrió una incontinencia estomacal repentina el sábado (12.09.2026) mientras competía, pero finalizó la carrera y logró el primer lugar.
El incidente, que se ha hecho viral en redes sociales, ha causado la indignación de numerosos aficionados a esta disciplina y editoriales de medios especializados que consideran que en un evento donde se penaliza escupir en la pista o verterse agua por encima, se dio un tratamiento especial a la deportista por su estatus de élite y porque está patrocinada por la firma Puma, que también es espónsor oficial de Hyrox.
También el diario oficialista chino Global Times se hace este lunes eco de la polémica, y cita al comentarista deportivo Zhu Meng:
“La verdadera deportividad se trata de saber dónde trazar la línea, porque la competición nunca debe continuar a expensas de la salud pública y los derechos de otros atletas”, señaló.
Igualmente las redes sociales chinas han reaccionado con indignación, cuestionando por qué los organizadores y el equipo médico no actuaron a tiempo, a la vez que participantes de esa misma jornada aseguraban que lo correcto sería que Hyrox reembolsara el dinero -unos 150 dólares por participante- a las personas que compitieron a la vez que la australiana y se vieron expuestos a riesgos sanitarios.
Hyrox es una competición deportiva creada en 2017 que intercala ocho kilómetros de carrera con otros tantos ejercicios de fuerza con el objetivo de completarlo en el menor tiempo posible, se celebra en recintos de más de 20 países y cuya franquicia estaba valorada al cierre de 2025 en más de 600 millones de euros, según la revista Forbes.
Con información de DW




