El Salton Sea, a unos 321 kilómetros al este de Los Ángeles, es el mayor lago de California por superficie. En su día fue un destino de recreo y de pesca, pero en las últimas décadas el lago ha empezado a secarse. Ahora la región se ha hecho famosa por su recurso mineral más valioso: el litio.
Hasta hace una década, el litio se utilizaba principalmente para la producción de vidrio y cerámica. Ahora, aproximadamente el 70 por ciento del litio se utiliza para las baterías. Como los vehículos eléctricos siguen ganando popularidad, la demanda mundial de litio se está disparando.
El año pasado, el presidente de EE.UU., Joe Biden, firmó una orden ejecutiva que exige que la mitad de los coches nuevos que se vendan en EE.UU. en 2030 sean vehículos eléctricos con cero emisiones. Del mismo modo, el Parlamento Europeo aprobó un mandato para que todas las ventas de coches nuevos sean vehículos eléctricos de cero emisiones para 2035. El acceso a un suministro constante de litio es fundamental para la transición a la movilidad eléctrica en EE.UU. y Europa, por lo que los recursos minerales del Mar de Salton han cobrado repentinamente protagonismo.





