Culiacán, Sinaloa.- Las niñas y los niños ya están de vacaciones de las escuelas, algunos padres de familia optan por inscribir a sus hijos en cursos de verano, sin embargo, otros más se quedan en casa, y aun estando en el hogar los peligros se hacen presentes.
Kevin Alejandro López Olares, jefe de Estación de Bomberos Culiacán, nos platica que existen ciertos lugares y objetos en casa que representan un riesgo latente para los menores y es que su mayor interés es jugar, explorar y ser curiosos.
“Las escaleras es uno de los riesgos más latentes que nos ha tocado ir, no tanto como bomberos, sino como paramédicos, ya que los niños normalmente se fracturan o tienen alguna laceración, se cortan, se abren la cabeza, las cocinas son muy importantes por el agua caliente, o están trabajando con aceite, y los niños se acercan o juegan con el encendedor; los niños son como esponjas, ven de todo y quieren hacerlo, aprenden muy rápido, si nosotros los descuidamos un momento, ellos tienen curiosidad de querer meter todo, no deben tener al alcance cuchillos, los tenedores también, y pues más que nada también provocan daño”.
Insistió que la mejor de las estrategias es hacer caso a las recomendaciones de los cuerpos de auxilio, ya que si bien su labor es actuar inmediatamente en caso de accidentes, es vital prevenirlos.
“Principalmente en contactos hay algunos plásticos protectores que no se ven llamativos a los niños, en cuestión de las cocinas, los niños no deben entrar a las cocinas o evitarlo cuando se esté trabajando en la estufa o con aceite, porque de haber reacción de esta sustancia los puede quemar y dañar su cuerpo, son riesgos que se pueden evitar diciendo a los niños que no.
En cuanto a las escaleras lo mejor es colocar barandales ya sea en la parte de arriba o en la parte final de la escalera, además de instalar derrapantes, para en caso de tener vitro piso evitar resbalones o caídas y que pongan en riesgo latente la integridad del menor.
El también cabo y elemento del Heroico Cuerpo de Bomberos de Culiacán, también comentó que el caso del boiler debe estar ubicados a una altura de 1.50 metros, para evitar el juego con los botones o interruptores que hagan chispa y se prenda, esto tendría como consecuencia una acumulación de gas, y con la chispa se prenderá una flama que puede quemar la cara, cabello, ojos y pestañas, son riesgos que se pueden evitar.