Una de las mayores protestas en contra del gobierno tuvo lugar el miércoles en Irán desde que comenzaran las manifestaciones hace seis semanas.
Miles de personas tomaron las calles en las principales ciudades y otros puntos del país para marcar los 40 días de la muerte de Mahsa Amini, una joven kurda iraní de 22 años que falleció mientras se encontraba bajo custodia policial.
Amini había sido detenida por llevar supuestamente el velo de forma “inadecuada”.
Su muerte, ocurrida el 16 de septiembre, generó una ola de protestas consideradas como el mayor desafío a la república islámica desde que se instauró en Irán en 1979.





