Culiacán, Sin.- En Sinaloa, las precipitaciones de esta temporada no han llegado solas: detrás de ellas está el programa de estimulación de lluvias, una estrategia que busca aumentar la captación de agua para las presas del estado.
De acuerdo con Ezequiel Hernández, director de operaciones del programa, hasta el momento se han realizado 27 vuelos en la zona norte y 35 en la zona centro, con la meta de llegar a 60 operaciones en cada región antes de que concluya la temporada de lluvias, a finales de octubre.
El funcionario aclaró que este programa no “crea” nubes ni lluvias, como a veces se piensa, sino que potencia las precipitaciones ya pronosticadas.
”Afortunadamente, ya lo sabíamos desde inicios del año, la temporada de lluvias iba a ser de normal hacia arriba, Entonces para nosotros es muy buena esta noticia, porque nosotros trabajamos con las lluvias, hay que tener muy claro que no hacemos llover, no creamos lluvias, no creamos nubes, lo que se hace es que incrementamos el volumen de precipitación hasta en un 25%, posiblemente en un 30% más de la lluvia normal. En términos coloquiales que es lo que hacemos exprimimos la nube, o sea, una nube que va a llover la dejamos que llueva, pero con la ayuda de nosotros la exprimimos totalmente, una nube, pues no llueve todo su volumen”._
Uno de los beneficios directos es que las presas logran una mayor aportación de agua, algo clave en un estado como Sinaloa, donde el campo y la actividad agrícola dependen de estos recursos.
Para evaluar su impacto, el programa ha realizado comparaciones entre nubes tratadas y no tratadas. Ezequiel Hernández recordó que en 2024, por ejemplo, se registró un incremento del 10% en al menos uno de los casos analizados.
Aunque no es posible medir todas las nubes, este indicador ha servido para confirmar la efectividad de la estrategia.
”Ese es un tema polémico, esa es la parte en la que muchos científicos o mucha gente duda de esto. Es difícil tener una evaluación cuantitativa de cómo es esto, es difícil saber cuánto va a llover una nube contra lo que yo le ayudé, pues es bastante complicado, inclusive matemáticamente. Pero estamos trabajando con Texas, hay una asociación que tiene evaluaciones en base al sistema radar doppler, nosotros trabajamos con un radar doppler, aquí tenemos en Guasave uno de la Conagua, por lo tanto tenemos acceso directo a esos datos. En lo que se está haciendo, hicimos en parte el año pasado, lo que también trabajamos es contrastar una nube sembrada contra una nube no sembrada al mismo tiempo, entonces de ahí hacemos evaluación y de ahí sacamos unos números, entonces esa es la parte en que podemos evaluar”._
El titular también destacó que este programa ya tiene siete años en operación y dos bajo la contratación del Gobierno del Estado, lo que ha permitido consolidar su alcance.
Además, reiteró que las bengalas utilizadas son seguras y no representan riesgos para el medio ambiente, pues no alteran la naturaleza.
”Nosotros usamos bengalas, bengalas pirotécnicas, no tienen pólvora, tienen otro agente que quema. Trabajamos dos tipos de bengalas, la bengala glasogénica y la bengala higroscópica que está compuesta de sales, estas sales lo que hacen es jalar más humedad para crear gotas entonces estas gotas pues van creciendo y se hacen más grandes, provocando que haya mayor precipitación. Las de yoduro de plata esas trabajan en la parte superior de la nube y esas forman cristales de hielo entonces esta combinación nos hace que tengamos una mejor precipitación repito, no creamos nubes, no creamos la lluvia, lo que hacemos es que la lluvia normal se incrementa. Pues gracias al Gobierno del Estado por darnos la confianza, seguimos trabajando, vamos a seguir trabajando, hay muchas críticas con respecto de esto, no es un gran gasto en realidad porque el gasto y el costo beneficio, si sacamos los números, la cantidad de agua que llega por el costo que esto trae es muy bajo lo que cuesta el el programa. Otra cosa, repito, no es contaminante, no se altera la naturaleza, al contrario, lo que estamos buscando es resarcir el ciclo del agua, porque con la lluvia alimentamos no solamente las presas, esto es los mantos freáticos, la naturaleza, la vegetación, todo esto empieza a a trabajarse”._
Finalmente, recordó que septiembre suele ser un mes de intensa actividad ciclónica en el Pacífico, por lo que se esperan más precipitaciones que, combinadas con la estimulación, podrían representar un alivio para la disponibilidad de agua en la entidad.