Culiacán, Sinaloa. – El experimento Bell II, uno de los proyectos de física de partículas más avanzados del mundo, que opera en un acelerador de partículas en Tsukuba, Japón, alcanzó recientemente un logro que marca un antes y un después en esta área del conocimiento al igualar la cantidad de datos obtenidos por Bell I, este avance abre la posibilidad de generar hasta 50 veces más información para profundizar en el estudio de los fenómenos fundamentales del universo, destacó el investigador de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS, Pedro Podestá Lerma.
Hace una década la UAS se integró a esta colaboración científica internacional junto con el Cinvestav y la UNAM, participando en uno de los experimentos más importantes del mundo en el área de física de partículas, desde entonces, su trabajo se ha enfocado tanto en investigaciones relacionadas con el leptón tau como en el desarrollo de hardware especializado para incrementar la denominada luminosidad del acelerador, es decir, la cantidad de eventos que pueden registrarse y analizarse durante los experimentos.
Para explicar la relevancia de estos estudios, Podestá Lerma comparó la búsqueda científica con intentar encontrar un árbol único entre millones de imágenes, mientras mayor sea el número de registros obtenidos, mayores serán las probabilidades de identificar fenómenos poco comunes que permitan ampliar el conocimiento sobre las leyes fundamentales de la naturaleza.
El investigador subrayó que los beneficios de este tipo de proyectos trascienden los laboratorios y llegan a la vida cotidiana mediante el desarrollo de nuevas tecnologías, muchas de las herramientas de análisis de datos utilizadas actualmente, así como diversos avances en comunicaciones e inteligencia artificial, tienen sus raíces en investigaciones científicas de esta naturaleza.
“Ahora está la parte de la inteligencia artificial, yo tengo utilizando esas herramientas desde hace 20 años, no son exactamente iguales porque nosotros las usamos de una manera más rústica y por ejemplo ahorita ya está el ChatGPT, pero los orígenes de esta inteligencia artificial tienen que ver con los análisis de datos que tenemos nosotros, de ahí salieron”.
La participación de la Universidad Autónoma de Sinaloa en Bell II ha permitido formar recursos humanos altamente especializados, con estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado que actualmente desarrollan investigación o trabajan en empresas tecnológicas tanto en México como en el extranjero. Esta vinculación internacional brinda la oportunidad de colaborar con investigadores de universidades de prestigio mundial y acceder a proyectos científicos de frontera.
Pedro Podestá Lerma enfatizó que el éxito alcanzado por Bell II demuestra que la nueva tecnología del acelerador funciona y abre la puerta a importantes descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos en los próximos años. Parte de ese conocimiento también puede tener aplicaciones locales, como la evaluación de equipos resistentes a condiciones extremas de radiación y temperatura, un aspecto que incluso podría beneficiar futuras soluciones tecnológicas para regiones como Sinaloa.





