Culiacán, Sinaloa.- Con el objetivo de fomentar entornos seguros y valores éticos y sociales que prevengan la violencia, el Congreso del Estado de Sinaloa aprobó reformas para prohibir la reproducción de música, videos y contenidos que hagan apología del delito, medida que se aplica específicamente para escuelas, transporte público y eventos masivos organizados por el gobierno, buscando promover una cultura de paz.
Ante este hecho, Joel Camacho, presidente de la Federación de Autotransportes del Estado de Sinaloa, FAES, puntualizó que en este gremio se posicionan a favor de estas medidas, siempre y cuando sea a favor de propiciar un entorno seguro para los usuarios y la comunidad en general.
“Precisamente la tecnología que le estamos poniendo a los camiones sirve para todo eso, seguridad en toda la extensión de la palabra, sinceramente yo lo veo bien, porque ahorita la juventud tiene que entender que hay otro tipo de música que tiene más beneficios, la apología del delito es el perjuicio, como dicen coloquialmente el alucine es malo, yo siento que es una medida buena y este asunto es de todos, no nada más de transportistas, el público en general tiene que apoyar esto, porque es en pro de la seguridad de los muchachos y es una Ley, hay que apoyar esto, toso lo que sea en pro de mejorar el servicio, para nosotros es bienvenido”.

El líder transportista señaló que acatarán la disposición de prohibir en estos lugares cualquier música, como narcocorridos, y material audiovisual que enaltezca criminales o promueva conductas delictivas, haciendo énfasis que uno de sus propósitos a corto plazo es la reparación de la mayoría de las unidades de transporte urbano en favor de brindar un mejor servicio.
“Estamos ahorita en vías de reparar todas las unidades, no más que no lo podemos hacer de la noche a la mañana, necesitamos que nos den un poquito más de tiempo para irlo haciendo paulatinamente y pronto vamos a tener un servicio de mucha más calidad, definitivamente ahorita por lo pronto no hay posibilidades de comprar camiones nuevos, ni mecanismos financieros que nos apoyen”.
Los planteamientos señalados no constituyen un acto de censura ni limitan la libertad de expresión, sino que regulan espacios públicos bajo responsabilidad de las autoridades, con estrategias nacionales orientadas a ofrecer a las juventudes alternativas culturales que fortalezcan la creatividad, la identidad y el sentido de comunidad.





