Culiacán, Sinaloa.- El incremento de contagios entre la población a nivel estatal y nacional han devuelto al sarampión al centro de la agenda sanitaria, priorizando la urgencia de la vacunación y la prevención, la Universidad Autónoma de Sinaloa, UAS, ha desplegado una estrategia para proteger a la sociedad en general y contribuir a frenar la propagación del virus en la región.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, SINAVE, las cifras colocan a Chihuahua, Jalisco, Chiapas y Guerrero entre los estados con mayor número de contagios, lo que llevó a las autoridades sanitarias a reforzar las campañas nacionales de vacunación y vigilancia epidemiológica, con el fin de evitar una mayor propagación comunitaria, lo que ha reforzado la vigilancia en campos agrícolas y zonas con alta movilidad.
Jesús Gámez Valenzuela, médico adscrito al Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud, CIDOCS, explicó que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, cuya reaparición está directamente relacionada con la disminución en los esquemas de vacunación.
“El sarampión es una enfermedad exantemática que se caracteriza por enrojecimiento que aparece en el cuerpo, especialmente en los niños, y la causa principal por la que se está presentando este brote es la falta de vacunación; si tienes una población inmunizada, vacunada, los riesgos de enfermedad son mínimos y hay menos riesgos de casos que requieran hospitalización y los casos graves de la enfermedad como son las neumonías”.

Entre los síntomas del sarampión destacan la fiebre elevada, el enrojecimiento ocular, la conjuntivitis y el exantema o ronchitas que aparece primero en el tronco y posteriormente en rostro y extremidades.
Subrayó que, de acuerdo con organismos internacionales de salud, como la Organización Mundial de la Salud, la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, alcanza una efectividad de hasta el 97 por ciento, lo que la convierte en la herramienta más eficaz para frenar los brotes.
En una estrecha coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, y la Secretaría de Salud, ha permitido afianzar un modelo preventivo de alto impacto, aplicando más de 30 mil vacunas en todo el estado, cifra que refleja el alcance y la efectividad del programa, que incluye la vacuna triple viral contra el sarampión, además de dosis contra influenza, COVID-19, virus del papiloma humano (VPH), hepatitis y tétanos, según la temporada epidemiológica.
La colaboración con el sector salud ha sido clave para ampliar el impacto de esta labor, permitiendo la movilización de brigadas y personal médico, por lo que estudiantes y personal de las áreas de enfermería y medicina participan fortaleciendo su formación profesional.
En virtud de lo anterior, la intervención de la UAS, se une responsablemente a los esfuerzos nacionales y estatales para contener el brote de sarampión en favor de la salud pública.





