Culiacán, Sin.- La explanada de la Escuela Secundaria General No. 8 dejó de ser, por un momento, un espacio cotidiano para convertirse en un escenario lleno de ritmo, color y energía, con la presentación de la Compañía Folclórica Sinaloense del Instituto Sinaloense de Cultura, ante cientos de estudiantes que no tardaron en sumarse al entusiasmo colectivo gracias al programa SUM-ARte, que realizan de manera coordinada SUMA, Sociedad Unida, IAP, y el ISIC.
Desde el inicio, la música marcó el pulso de una jornada distinta. El sonido del zapateado resonó con fuerza mientras los vestuarios vibrantes y el dinamismo de las coreografías captaban la atención de las y los jóvenes, quienes siguieron cada cuadro con miradas atentas y reacciones cada vez más efusivas.
Poco a poco, el ambiente se fue encendiendo. Los aplausos comenzaron a surgir entre pieza y pieza, creciendo en intensidad conforme avanzaba la presentación de la compañía dirigida por la maestra Olimpia Chávez, hasta convertirse en ovaciones abiertas que celebraban la entrega de las y los bailarines sobre el escenario improvisado.
Hubo momentos en los que la conexión fue evidente: sonrisas, exclamaciones espontáneas y una energía compartida que rompió la barrera entre intérpretes y público. Más que espectadores, las y los estudiantes se volvieron parte de la experiencia, dejándose llevar por la fuerza del folclor.
La presentación no solo ofreció un recorrido por distintas expresiones tradicionales, sino que logró despertar en el público un sentido de cercanía con estas manifestaciones culturales, reconociéndolas como algo vivo, vigente y propio.
Esta actividad formó parte del programa “SUM-ARte en tu escuela”, impulsado por SUMA, Sociedad Unida I.A.P. en coordinación con el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), que busca llevar experiencias artísticas directamente a las aulas y espacios escolares.
Así, entre palmas, música y zapateado, la jornada se convirtió en una pausa significativa dentro de la rutina escolar, dejando en el aire una sensación de alegría compartida y la certeza de que el arte, cuando se vive de cerca, permanece.





