Culiacán, Sinaloa. – Salvador Martínez Bastidas, ejecutivo de Proyectos de Sustentabilidad de MAPASIN, informó que los registros del pasado mes de julio presentaron una buena estadística en cuanto a la calidad del aire en Culiacán, donde factores como las altas temperaturas, lluvias y vientos favorecen la dispersión de partículas contaminantes durante el verano.
“En todo el año hay meses buenos y hay meses malos, los meses buenos, digamos que, ahorita en temporada de calor, como hay vientos, hay lluvias, y la misma temperatura ayuda mucho a que se dispersen los contaminantes, por lo menos de lo que medimos nosotros que son las partículas PM 10, PM 2.5, especialmente las más chiquitas que son muy peligrosas para la salud humana las estamos midiendo; sin embargo, hay meses también que son malos, por ejemplo cuando llega el frío, que no hay tanto viento, no hay lluvias, cambia la temperatura y se estancan más las partículas a la altura de lo que respiramos, a la altura del suelo, entonces lo que pasa ahí es que se registran más contaminaciones y hacen más daño en tiempo de frío, y el tiempo de calor nos ayuda”.
Destacó que para lograr una significativa disminución de las partículas contaminantes en el aire se debe regular la circulación de los automóviles que producen contaminación, así como la quema de basura, la agricultura que también se encuentra cerca de la ciudad con ciertos contaminantes, el polvo, además de los asaderos y lugares de comida en la calle también liberan partículas que influyen en ello.
Martínez Bastidas propone la reactivación de la estación de monitoreo ubicada en el Ayuntamiento de Culiacán, al igual que otra que se encuentra en la ciudad de Los Mochis, y una más en Mazatlán; por el momento, la Universidad Tecnológica de Culiacán implementó 9 o 10 sensores distribuidos en la ciudad que se encuentran midiendo la calidad del aire y lanzando información en tiempo real.





