Una estruendosa ovación invadió la Arena Ciudad de México, para recibir a Ricky Martin de la manera más cálida posible, el boricua apareció desde atrás, vestido con un traje negro y un collar de perlas blancas, y sosteniendo el micrófono, listo para empezar el show con “Pégate”. “Voy a dejar mi alma en este escenario. Mi alma es tuya México”, expresó.
“Muchas gracias México, ¿cómo estás? Una noche muy especial. Cada que estoy aquí me llevo cosas muy lindas. Empezando por la mirada y las sonrisas, pero esta noche me siento más afortunado por estar rodeado de un talento mexicano sin igual”, dijo, dirigiendo su mirada a la orquesta.
Los 17 mil espectadores no dejaba de aplaudirle y “chulearlo” con sus chiflidos, rendidos ante la sonrisa de oreja a oreja que esbozaca al contemplarlos. El boricua siguió el espectáculo siguió con “Volverás” y “Gracias por pensar”, no sin antes advertir que pasarían de la melancolía a la fiesta con sus canciones.
El baile parecía elevar la temperatura en el escenario, y antes de entonar “La bomba”, el artista se quitó el saco y comenzó a mover las caderas al ritmo de la canción. Entre el público había quienes le hacían segunda bailando desde sus asientos, otros cantaban, y también había quienes se limitaban a grabar el show.
Ricky se tomó un momento para agradecer a su público el apoyo a su nuevo disco, “Play”, el cual fue nominado al Latin Grammy este martes.
La celebración de su nuevo sencillo no podía faltar, y también aprovechó para reconocer el trabajo de Christian Nodal en la nueva versión de “Fuego de noche, nieve de día” que estrenó ayer, y tocó esta noche acompañado por el video donde aparece el mexicano cantando con él.
Tal como lo advirtió, el ambiente melancólico se apoderó nuevamente del lugar con “Disparo al corazón”, “Vuelo” y “El amor de mi vida” y “Te extraño”. Ésta última fue una de las más coreadas de la noche, y al percatarse del entusiasmo de sus fans, el puertorriqueño les dirigía el micrófono.
En cuestión de segundos, el intérprete cambio su atuendo por un camisón y un pantalón blanco, y regresó para cantar “Fuego de noche, nieve de día”. Nuevamente cambió su ropa por una camisa más pegada, y siguió “Lola” y “La mordidita”.
De pronto, las cámaras del recinto que enfocaban al público revelaron la presencia del actor mexicano David Zepeda, quién bailaba al ritmo de “María”.
Ya metido de lleno en el ambiente de la fiesta, comenzó a lanzar playeras al público, mientras cantaba “Livin’ la vida loca”, “Vente pa’ acá” y “La copa de vida”. Ricky presentó a sus músicos, y pidió un aplauso para el público.
El cantante consintió a sus fans con dos canciones más, y tras un último cambio de ropa (una camisa negra pegada y jeans) volvió para despedirse con “Tal vez” y “Tu recuerdo”.
Información: El Sol de Mexico





